La imagen.
(Carta en el periódico HOY el domingo 13/01/13)
Los asesores de imagen son unos profesionales que ayudan a resaltar las cualidades de personas o productos para que sean aceptados por los demás. Tan bien hacen su trabajo que los personajes públicos que meten la pata hasta el corvejón o que tienen poca aceptación los contratan para que les ayuden a sacarla sin que se les quede el zapato dentro o sean, si no queridos, al menos, no odiados.
Todo consiste en hacernos percibir lo que desean que veamos y sintamos, aunque la realidad sea distinta. Un ladrón, un crápula, un inepto, un prepotente… pueden llegar a parecernos simpáticos y agradables y conseguir, con un trabajo adecuado, que cambiemos nuestra opinión sobre ellos. Esos estudiosos de las conductas de masas conocen las veleidades de las mismas y la volubilidad de sus criterios. Igual recibe con palmas que crucifica sin que medie mucho tiempo entre las dos acciones. Apariciones públicas, un arreglito de pelo, sonrisa, mirada sostenida, manos que se muevan con firmeza, vestimenta apropiada, tono de voz convincente y lo que ayer fue censura y vilipendio mañana se convierte en incienso y alabanza. Se crea un nuevo personaje o producto con materiales que a veces sólo son un adefesio. Lo que importa es la imagen que se percibe, aunque sea tratándola con Photoshop y un baño de hipocresía y medias verdades.
Navidad imaginada.
(Carta en el periódico HOY 13/12/12)
La primera decepción me la llevé un día en el que dibujaba yo el portal de Belén en un paisaje blanco envuelto en copos de nieve. Nos explicaron que en la zona donde nació el niño Jesús la climatología no es propicia para este tipo de fenómeno atmosférico.
Muchos años después Benedicto XVI revela que el buey y la mula no estaban entre los acompañantes aquella noche, que los reyes magos no llegaron de oriente, sino de Andalucía, que la estrella del rabo era posiblemente una supernova…
Así será, pues doctores tiene la Iglesia, pero ya es tarde para desmontar el portal de Belén de nuestras mentes.
La Navidad es una fantasía, una burbuja de sensaciones que seguramente se desinflaría si se analizan racionalmente los acontecimientos. La imaginación popular ha ido alimentando a lo largo de siglos una quimera con campanitas, villancicos, guirnaldas, bolas de colores, luces, arroyos de plata, lavanderas, pastores al calor de la lumbre de celofán y angelitos cantando “Gloria in excelsis Deo”.
“¡No la toques más, así es la rosa!”, escribió Juan Ramón. Así es la Navidad que nos transmitieron y vivimos cuando niños y aunque así no sea, dejadla. Déjennos soñar por unos días, reinventar efímeramente la bondad cada solsticio. Necesitamos emociones nobles, un poco de buenos sentimientos y creernos que no somos tan malos como parecemos.
Ellos.
(Carta en el periódico HOY 02/12/2012)
No hay palabra que cobije a un grupo tan numeroso de personas repudiadas como este pronombre personal. Bajo su velo difuso metemos a los supuestos causantes de nuestras carencias y desventuras, a los que creemos que nos burlan hacienda, peculio y bienestar, a los que tienen poder de decidir sobre nuestras vidas. La mayoría tiene la habilidad innata o el apoyo legal para cargar el peso de la tarea común sobre hombros ajenos. A todos, despojados de sus individualidades, les buscamos acomodo en el lóbrego sótano de este sufrido vocablo que encubre nombres y generaliza culpas. “A ellos les da igual”, “verás como ellos no se lo bajan”, ” a ellos no les afecta la crisis”…
Esta forma pronominal es el banco malo de la gramática a donde derivamos los activos tóxicos que originan nuestros pesares. Reina solo, sin consorte, sin compartir trono con su oponente femenino plural. Aquí el masculino se lleva en solitario la palma y el laurel. No se sabe de ningún grupo feminista que haya reivindicado para la forma pronominal “ellas” la partición de poder para ayudar a soportar tan onerosa carga.
Viajar en autobús.
(Carta publicada en el periódico HOY 22-11-2012)
Trayecto: Llerena- Montijo. Salida de Llerena a las 11:45. Primer transbordo en Fuente de Cantos. Segundo, en Almendralejo. Tercero en Mérida. Llegada a Montijo a las 16 horas. Total cuatro horas y cuarto.
En Mérida el conductor nos comunica, amablemente, a los tres pasajeros que esperábamos que ese autobús está para los funcionarios de la Junta y que irá a recogerlos a ellos en primer lugar. Después, si hay plazas vacantes, podemos subir; de lo contrario no podrá llevarnos. Afortunadamente pudimos finalizar el recorrido y no tuvimos que coger el tren que sale a las 18:15 o hacer noche en Mérida, pues era el último servicio de autobús por la reciente supresión del de las 4:45. En la página web de la empresa no se hace mención a esta eventualidad. Sólo indica la hora de salida y llegada.
No quiero ni imaginar lo que puede ser un viaje de Llerena a Herrera del Duque, por ejemplo, si es que existe esa posibilidad.
Políticos desprestigiados.
(Carta publicada en el periódico HOY el 12 de noviembre de 2012)
La clase política pierde credibilidad y prestigio. La valoración ciudadana de su actividad se despeña por una peligrosa pendiente de descrédito que no deja de acentuarse. Los motivos están en conocimiento de todos.
Lejos quedan en el tiempo y en la ética los valores que inspiraron el buen gobierno de las polis griegas y los objetivos de equidad y justicia que a lo largo de la historia se han ido plasmando en las constituciones de los países occidentales al compás de las sucesivas conquistas de derechos civiles y políticos.
La herencia acumulada a lo largo de siglos se está dilapidando aceleradamente por la avaricia, la ineptitud y el nepotismo de algunos representantes de la voluntad popular que difuminan y dañan además el trabajo de otros colegas que obran rectamente.
Los políticos, como depositarios y gestores de la voluntad de los ciudadanos, son necesarios para la administración de los intereses de la colectividad. En sus manos está no malgastar el capital que reciben en forma de confianza y más les vale a ellos y a nosotros un cambio en sus actitudes y comportamientos y una renuncia a prebendas y privilegios que agravian al resto de la ciudadanía y agravan el estado de desánimo y desengaño que pueden terminar alejando a los ciudadanos de las urnas y creando las condiciones para que aparezcan caudillos salvadores.
Injusticias.
(Carta al periódico HOY 11/06/2012)
En la autorregulación normativa por la que El Consejo General del Poder Judicial se rige, se dice que sus consejeros no tienen obligación de justificar el motivo de sus viajes.
La vicepresidenta del gobierno ha manifestado que el número de diputados y senadores está fijado por la Constitución y no puede modificarse, salvo que se reforme la misma.
Hasta principios del siglo XX Las mujeres no podían votar en las elecciones porque la ley no contemplaba esa posibilidad.
Si todos los gobernantes de los distintos países hubiesen justificado la existencia de situaciones injustas en la vigencia de leyes que las respaldaban, probablemente persistirían en nuestros días la esclavitud y la pena de muerte.
De eso se trata, de cambiar las leyes que haya que cambiar, incluida la Constitución, para que España salga del lodazal. Como dijo el presidente Clinton: “Es la economía, imbécil”
Confianza.
(Carta en el periódico HOY, 27-05-2012)
Cuidado, señores banqueros. Cuando ustedes cuentan con rapidez vertiginosa un fajo de billetes, no sólo pasan por sus manos unos papeles con unos grabados. Van en ellos muchas historias humanas de esfuerzo y muchos sueños de futuro para nuestros hijos. Las personas que les entregamos nuestros ahorros conseguidos con muchas horas de trabajo y con no pocas privaciones lo hacemos por la confianza que nos inspiran sus empresas. Esa confianza es la base de su negocio y de nuestra tranquilidad.
Aunque a algunos de ustedes, de sus consejeros y gestores les sea muy fácil ganarlo con remuneraciones e indemnizaciones que producen estupor, a la mayoría nos ha costado mucho esfuerzo conseguir lo poco que tenemos. Confiamos en su prudente gestión para la salvaguarda de nuestros intereses, que no está reñida con el incremento de sus beneficios, pero no dilapiden esa confianza con aventuras de filibustero, ni envites de tahúr.
Con el trabajo y el sacrificio de tanta gente no se puede jugar irresponsablemente. Están resquebrajando la piedra angular del sistema y el edificio se nos puede venir abajo a todos.
Agradecimiento.
Carta al periódico HOY (7-5-2012)
Gracias a todos los que han puesto su granito de arena para que, a este paso, recuperemos las más ínclitas y enraizadas tradiciones españolas que nunca debieron perderse.
Volveremos a disfrutar de la ilusión que producía a las familias recibir aquellas cartas que llegaban por avión con rayas rojas y azules en los bordes y que traían noticias de los padres de familia desde Alemania, donde contaban qué buenas estaban las cervezas y las salchichas de allí.
Gracias por impulsar la convivencia familiar como en los tiempos en que escuchábamos radio Andorra y a Alberto Oliveras en la cadena Ser con “Ustedes son formidables” al calor de brasero de picón. Ya está bien tanto salir de casa de copas y comilonas.
Gracias también por favorecer la probable vuelta de los carburos, quinqués y velas que han propiciado desde tiempo inmemorial las conversaciones familiares en un ambiente intimista.
Por llenar las acogedoras solanas de parados con gorras viseras y manos en los bolsillos, típica estampa sureña.
Por adornar las calles de nuestros pueblos y ciudades con letreros de “Se vende” porque nos recuerda los años sesenta cuando se podían comprar casas y solares sólo con pagar la contribución atrasada que no podían saldar sus dueños.
Porque se volverá a utilizar la técnica del remiendo y el zurcido que tan bien hacían nuestras abuelas metiendo un huevo de madera dentro de los calcetines y que los jóvenes de hoy no tienen ni idea de su práctica desde que las cátedras ambulantes de la Sección Femenina dejaron de visitar nuestros pueblos.
Por reducir el número de jóvenes que puedan estudiar una carrera con beca. Los que no la consigan y puedan que se la paguen y el resto que abandone los estudios, que también hace falta mano de obra sin cualificar.
Gracias por ayudarnos a recuperar nuestras raíces y nuestra idiosincrasia, que han sido envidia y asombro de extranjeros.
Promesas.
Carta en el periódico HOY 22/04/2012.
Cuando dos tratantes chocaban sus manos lo pactado iba a misa. Valía la palabra dada como letra escrita ante notario. Iba en ello su honra y la estima de los demás. Lo de “pobre, pero honrado” eran los galones morales de quienes anteponían su palabra y su recto proceder a las inclinaciones fraudulentas con que pudieran tentarle las veleidades de la fortuna . Se podía ir por la calle con la cabeza alta por mantener la palabra dada aún a costa de perjuicios económicos. Era el capital moral de la gente de bien. Así lo entendían todos y así se ganaba el respeto y el aprecio de los convecinos. Ahora la palabra es rocío que se evapora al sol que más calienta. Los valores acendrados y enraizados durante siglos en la sociedad van quedando al albur de intereses advenidos y coyunturales.
Las promesas son promesas aunque sean electorales y deben mantenerse contra viento y marea sobre todo si a cambio de la palabra dada se ha obtenido una contraprestación y si se tiene la menor duda de que no van a poder cumplirse no deben hacerse.
Lo prometido ya no es deuda y si allí se dijo digo, en cualquier momento se puede decir Diego sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza.










