Tiempos modernos
Tiene los ojos tristes esta joven
de blanquecina piel y ojeras lilas.
Mientras pasa mecánica mi compra
por el pitido agudo de la caja
observo las facciones de su cara
y su acción repetida me recuerda
la esclavitud humana que retrata
la excelente parodia de Charlot.
Y pienso que tal vez en un mañana
ni siquiera hará falta una cajera.
Modernos aparatos digitales
marcarán los productos que compremos.
A nosotros también en las espaldas
nos pondrán una clave programada.
Bella
Perdone mi indiscreción
si vuelvo atrás la cabeza
tras ese andar tan garboso
que va dejando una estela
de gloria, fragancia y arte,
señora.
¡Qué curvas tan bien mecidas
en los columpios del aire
por los goznes de su talle!
Almendra y miel en sus ojos,
sus brazos de piel morena
y sus pechos…
Debió bajarse del cielo,
luz, encanto y esplendor,
la diosa Venus al suelo.
Hasta después de la muerte
Surge este poema de la inspiración de la letra de un fandango que, ¡quién no ha cantado alguna vez!










