Tercos

terco

No es frágil el junco porque ceda

al viento la doblez de su cintura

y aunque parezca débil desde fuera

tiene en la  tierra la raíz segura

para dar firmeza a su postura.

Nunca existe flaqueza en quien tolera

y con amable educación escucha

opiniones distintas  a la suya,

sin que merme por ello su entereza

ni pierda en el envite  compostura.

Demuestra la endeblez de sus ideas

quien rechaza de entrada las ajenas,

sin más razonamiento o  cobertura

que la terca estrechez de su sesera.

 

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