Señorito

 

De porte altivo, gomina y tonos verdes de un campero Corte Inglés. Señorito, no señor. Más que tener heredades,  peculio, escudo y blasón aparenta que los tiene. Autoestima recargada, buscador de nobles compañías, desdeñoso con obreros, narcisista relamido. Buscador de viejos  abolengos donde solo existieron  medianías. Escudo de familia inventado o rebuscado en un ajado pergamino de algún pariente lejano; iniciales en los cueros de carteras y aparejos de algún caballo trotón que simulan boyante hidalguía de pasados esplendores. Fatuo y  casquivano; parlanchín con los iguales, displicente y distante con los que no son de su condición. Vida huera entre cáscaras guardada. ¡Oh, imaginados ancestros coronados de guerreros!  El abolengo, los linajes, las casonas solariegas. ¿Y él? Una tilde remilgada sobre un párrafo caduco y trasnochado.

6 respuesta a “Señorito”

  1. Muy buena descripción. Nadie como tú para expresar grandes cosas con pocas palabras. Muy acertado lo de la «gomina y tonos verdes de un campero Corte Inglés».
    Seguiré visitando tu blog con asiduidad.
    Un abrazo.

  2. Muy buena entrada Juan, descubrí este foro por casualidad y me ha gustado mucho. Decir que me ha recordado mucho la entrada al reportaje del otro día de la sexta, en el programa salvados (Muy recomendable verlo desde la propia página web si no se ha tenido la oportunidad) en el que se habla de esto y se creó polémica con Cayetano y la casa de Alba.

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