Amigo

amigos

Sólo por eso,

por poner tu mano en mi  hombro

aquella tarde en que la pena se hizo inabarcable,

por no ir a corriente del bulo

y salir a defenderme cuando estaba ausente,

por encontrar tu mirada comprensiva

cuando no sabía dónde posarla y decirme sin palabras aquí estoy a tu lado.

Por ser soporte y cayado

cuando mis fuerzas flaqueaban y necesitaba sostenerme.

Sólo por eso,

por esos detalles tan pequeños y tan  grandes,

gracias, amigo.

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