Alzheimer.

 

Si  llega el olvido y no conozco a nadie ni recuerdo dónde estoy, no podré decir lo que ahora siento.

Y antes que esto ocurra, antes que mis ojos vaguen por las cosas sin pararse  en ellas, quiero que sepáis mis sentimientos.

Con el paso de los días iré olvidando todo y no sabré  quién soy ni  conoceré a los que ahora quiero.

Me iré despegando de personas y de afectos. Me quedarán las caricias que me deis, aunque no pueda responderos.

Huirá mi  mente y dejará aquí un montón de carne vegetando. No seré ya el mismo que ahora escribe. Desde una sima insondable os miraré sin veros. Tendréis entre vosotros a un muerto respirando.

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